jueves, 3 de junio de 2010

VIRGILIO MARTÍNEZ REYNA: 80 AÑOS DE SU VIL ASESINATO


La noche del 1 de junio de 1930 fue vilmente asesinado el Lic. José Virgilio Martínez Reyna y su esposa Altagracia Almánzar en su residencia de San José de las Matas.
A continuación anexo el reportaje sobre este trágico acontecimiento escrito por Ángela Peña y publicado en la sección Areíto del periódico Hoy el 9 de junio de 2009:


Asesinato de Martínez Reyna recordado como si fuera ayer

Varias generaciones de San José de las Matas refieren detalles de la horrenda muerte del escritor Virgilio Martínez Reyna y esposa embarazada
Manuel Estévez, de 101 años, es el habitante de más edad en San José de las Matas que recuerda el crimen contra Virgilio Martínez Reyna y su esposa. El otro es Francisco Maximiliano Torres Rodríguez (Pancholo), nacido en 1925. Por sus mentes pasa el asesinato como si lo vivieran. Estévez describe el hecho y recuerda que José Ignacio Bermúdez fue quien recogió el cadáver en compañía de un pariente de la víctima que era fiscal, de Juanita Morales y de Pilo Santelises, "que entonces era jefe aquí".
"A doña Altagracia la llevaron moribunda en un camión a Santiago, despacito, y llegando a la clínica de la Beller, murió. En el entierro comentaban: "Salieron de la iglesia como cuando se casaron, juntos", manifiesta Estévez quien, con mucha reserva, casi con temor, como si aún viviera en la dictadura, afirma que la tragedia se la atribuyeron al general José Estrella. "Decían que eran enemigos políticos".
Tanto como Pancholo, el centenario, que fue Oficial Civil de San José de las Matas y administrador del matadero, el mercado y el hospedaje de Santiago, destaca la bondad de los esposos. Pancholo recuerda un osito de cuatro rueditas, un payaso y una muñeca que llevaron sus hermanos el día de La Altagracia, cuando la esposa del dirigente obsequiaba a la niñez. "Lo aclamaban a su paso, aunque ya no estaba en política: "¡Don Virgilio, Don Virgilio!", exclama Pancholo. "San José de las Matas amaneció de duelo, sólo se hablaba de esa tragedia", añade.
"Eso estuvo mucho tiempo sepultado. Tengo en la mente el día que vinieron a recoger el mobiliario y ya no se oyó a más nadie decir nada de eso". No era posible. "Por donde quiera aparecían Pichilín (Francisco Antonio Veras) y Onofre (Torres) infundiendo terror. Pienso que Trujillo aspiraba consolidarse en el poder y como Virgilio era un líder político en Santiago, quería quitarse esa sombra".
Prensa manipulada. Piero Espinal, educador, médico, historiador, autor de dos tomos sobre San José de las Matas donde es un admirado servidor comunitario, destaca los aportes de Martínez Reyna a esa localidad cuyo clima y naturaleza promovió atrayendo al lugar a aristócratas, oligarcas y a pobres enfermos desahuciados.
Su mansión era exaltada en la prensa, localizada en el más alto cerro de aquellas cercanías. "¡Quién hubiera pensado que en medio de tanta belleza iba a desarrollarse una de las más abominables tragedias. Es un palacete espléndido, en donde acaso la mano del destino dispuso que el nido del amor acabara en teatro de la muerte!", publicó La Opinión.
Espinal lamenta la apatía de los materos hacia quien más contribuyó a su desarrollo. "Sólo tiene un callejón, sin rotular", expresa. En cuanto al crimen, razona: "José Estrella era su enemigo personal, Trujillo estaba fuera de la presidencia , el Presidente era Rafael Estrella Ureña, sobrino de José Estrella. A pesar de que Virgilio era enemigo de Estrella Ureña, fue una traición por parte de José Estrella que ya rendía pleitesía a Trujillo. Fue cruel, porque para matarlo, el general empleó personas que conocían a la víctima y eran de este pueblo". Cita también a "Onofre" y "Pichilín" y afirma que la prisión de los alegados culpables "fue un simulacro de Trujillo". Al igual que Pancholo, Piero significa que tan lamentable ejecución se produjo "para ir eliminando personas que pudieran opacar" al tirano.
Aunque hubo profusión de informaciones referentes al caso, la prensa no opinó, añade Espinal, "porque estaba manipulada por José Estrella, al menos la de Santiago, La Información, El Diario. La presión política y el poder de José Estrella eran grandes, inclusive, quien después habilitó la mansión para Trujillo, fue él", afirma Piero. Pancholo no olvida la placa dorada y la ostentosa posición de Estrella.
Los dos piensan que las víctimas apenas se mencionan porque el hecho, primero de la satrapía, se convirtió en remoto, segundo, porque la víctima no dejó descendencia pues el primer hijo lo asesinaron en el vientre materno y además, "nadie se ocupó de eso, estamos acostumbrados a dejarle el reclamo a la familia", manifestó Pancholo.
En este aniversario se honrará la memoria de Martínez Reyna con la colocación de una tarja en el lugar donde lo mataron, la designación de un parque con su nombre "y un boulevard histórico con banquitos y una reseña del personaje", informó Tony Santiago, director de la Casa de Arte de la Fundación San José.
Estrella Ureña lloró. En 1934, Rafael Mainardi hijo y Virgilio Mainardi, exiliados en La Habana, condenaron el crimen. En "El Crisol" publicaron un contundente artículo en el que aseguraban: "Toda la familia de Estrella Ureña continúa al servicio de Trujillo y entre todos se destacan José Estrella y su hijo Tomás, como los criminales más bárbaros de la tiranía...". Respondiendo una publicación de Luis Silverio Gómez, los sobrinos de Martínez advirtieron: "A Estrella Ureña que no se parapete en un analfabeto criminal como el tal Luis Silverio Gómez con quien no podemos beligerar públicamente. Cuantas veces nos ladren los perros, castigaremos al amo". Caída la tiranía, reiniciaron reclamos legales. Estrella Ureña nunca admitió responsabilidad en el crimen.
El liderazgo de Martínez Reyna provocó recelo entre los horacistas. "Uno de sus enemigos fue Estrella Ureña quien, aliado de Trujillo, conspiró contra Vásquez hasta derrocarlo en 1930. Se afirmó que fue asesinado por órdenes del tirano", consigna el Diccionario Enciclopédico Dominicano.

En síntesis

José Virgilio Martínez Reyna, poeta, maestro, filántropo, político, nació en Santiago el 7 de julio de 1885, hijo de Manuel de Jesús Martínez y Carolina Reyna. Después de luchar contra la ocupación yanqui de 1916 se proyectó como líder político de alta popularidad en el Cibao y contribuyó al ascenso de Horacio Vásquez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario