domingo, 24 de marzo de 2013

Domingo de Ramos. San José de las Matas









San José de las Matas es un pueblo que conserva la tradición de conmemorar la Semana Santa de una manera excepcional. El Grupo de Teatro Chanajo tiene más de 30 años dramatizando la Pasión de Cristo el Viernes Santo y ahora ha hecho un excelente montaje del Domingo de Ramos.

domingo, 3 de marzo de 2013

Artículos sobre el libro Restauración 108 Altos


Doctor Piero Espinal viendo más allá del tiempo

Por Rafael D’Mesa

En una emotiva ceremonia el Dr. Piero Espinal, quien es además miembro del Consejo de Administración de la Cooperativa San José Inc., puso a circular este sábado su más reciente obra, una obra que no solo viene a enriquecer la bibliografía que como la de San José de las Matas, está cargada de hermosos episodios y grandes aportes a la historia dominicana, sino, que deberá convertirse en ejemplo para los futuros profesionales que al leer este nuevo libro, podrán darse cuenta, que a pesar de las limitaciones o las comodidades se puede lograr, no solo terminar una carrera u obtener un título, se puede ser buen profesional y al mismo tiempo un ciudadano íntegro y útil a la sociedad.
Restauración 108 Altos, más que un libro, es un gran homenaje a los tantos jóvenes, hoy profesionales en distintas áreas, que vivieron juntos compartiendo penurias y lejos de sus familiares para lograr la educación superior y que gracias a la aguerrida Asociación de Estudiantes Universitarios de San José de las Matas y con la ayuda de buenos y valiosos matenses y otros de la provincia de Santiago y la capital, como los fenecidos Diógenes Guzmán y Manuel Arsenio Ureña, así como también el apoyo que siempre recibieron de Doña Gisela Concepción, pudieron estos muchachos llegar a la meta y lograr sus objetivos.
Digo que Restauración 108 Altos, de Piero Espinal, más que un libro que recoge las memorias de varias generaciones de estudiantes universitarios de San José de las Matas en la capital, es un homenaje al esfuerzo, al sacrificio y aplicación de estos jóvenes, que no solo se hicieron profesionales, sino, que hoy por hoy son hombres y mujeres de ejemplos en la sociedad y que desde las funciones importantes que ocupan tanto en el sector público como privado, su buen desempeño se convierte en orgullo de San José de las Matas.
La puesta en circulación de esta nueva obra del doctor Espinal, se convirtió en un gran encuentro, muy parecido a los encuentros que acostumbraba celebrar la Asociación de Estudiantes Universitarios y que tanto contribuyeron en la toma de conciencia de la juventud de entonces, la cual tuvo que convivir con la represión policial y el deseo de superación.
El licenciado Abelardo Estévez, Presidente de la Cooperativa, empresa auspiciadora de la obra, dijo que la mejor forma de conservar la historia de un pueblo, es rescatando y proyectando los hechos, los personajes y los episodios importantes que van ocurriendo al pasar del tiempo, aprovechando su intervención para felicitar al Doctor Piero Espinal, por su entrega y dedicación para que la historia de San José de las Matas nunca se pierda.
Por su parte, el licenciado Joaquín Hernández, uno de los estudiantes de la época que logró mayor formación fruto de sus excepcionales condiciones ideológicas y políticas, las cuales le permitieron tener una auténtica conciencia social sobre la realidad de los pueblos, tuvo una intervención que convirtió el momento en risas y lágrimas por la forma en que narró la situación vivida en la Restauración y cómo las precariedades no pudieron más que el deseo de superación que tenía el grupo de universitarios.
Fue nostálgico ver tantas personas de la época reunida, asistiendo a un evento que como este, juntó a tantos profesionales hijos de San José de las Matas, muchos de los cuales ocuparon la secretaría general y otros cargos en la Asociación.
El doctor José Armando Goris, al intervenir en el acto, hizo un llamado a la conciencia del pueblo, especialmente a los padres de familia, a los estudiantes y a las instituciones, exhortándoles a ver más allá del San José de las Matas que tenemos hoy, dijo que todos debemos asumir el compromiso de hacer crecer y desarrollar nuestro pueblo y que entendiendo que no puede haber desarrollo sin educación, desde ya hay que ponerse a pensar en la creación de una universidad en la sierra, señalando, que ese es su gran sueño cuando algún día se produzca su retiro.
Al final de esta gran actividad, todos los invitados, profesionales, directivos y funcionarios de la Cooperativa pasaron  a compartir más de cerca un brindis donde se pudo disfrutar algunos temas de la antología de temas grabados por artistas matenses,  solo voces de San José de las Matas, con los arreglos de Manuel Rodríguez y que los presentes con mucha emoción empezaron a escuchar.
Felicidades Piero y que Dios te ilumine y proteja, así siempre tendremos viva la historia de San José de las Matas, un pueblo que es de todos.



En San José de las Matas risas y lágrimas por un libro
sobre la  residencia estudiantil

Por: José Rafael Sosa

La voluntad  de realizar una  carrera  en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) durante  los difíciles años 70 y 80 implicó  grandes sacrificios  personales  para los  jóvenes matenses  que vivieron en la residencia creada por la Asociación de Estudiantes de San José de las Matas, en la cual, entre momentos dramáticos, de ausencia de alimentación adecuada, de un calor insoportable y con un sólo baño para 30 personas, persistieron hasta graduarse.
Todo lo que pasaron estos muchachos matenses para poder estudiar es narrado en el libro Restauración 108 Altos, compilado por Piero Espinal Estévez, al ser presentado en el auditorio de la Cooperativa San José, en San José de las Matas, en un acto al cual concurrieron la risa y la carcajada, el recuerdo de aquellos años, las reflexiones de lo que representó la batalla diaria por hacerse de una carrera.

Recuerdos y risas
La presentación del libro fue un acto de recuerdos y de reconocimiento a aquellos jóvenes idealistas que no tenían opción a estudiar una carrera en Santiago por los costos que implicaba. Algunos de los que eran estudiantes en la casa de la Asociación de Estudiantes Universitarios, ahora como profesionales, viajaron desde España, Estados Unidos y Puerto Rico para recibir un ejemplar del libro, auspiciado por la Cooperativa San José.
Las intervenciones que mejor recrearon los momentos más dramáticos y humorísticos de la residencia estudiantil fue la de Joaquín Hernández, actual gerente de la Cooperativa San José; José Armando Goris, exsecretario general de la Asociación de Estudiantes; Luis Eduardo Peralta, también exsecretario, además del autor del libro, Piero Espinal Estévez.
Durante la presentación  del libro fueron desfilando las historias y anécdotas  que provocaban la risa y el recuerdo, al rememorar cómo se alimentaban, cómo desarrollaron un sistema de disciplina en la convivencia, cómo lograban los recursos de parte del Ayuntamiento de San José de las Matas, de la Cooperativa San José, de empresarios como Manuel Arsenio Ureña y José Ureña y los aportes y donaciones de decenas de personas.
Se recordó la colaboración de los choferes de las guaguas que viajaban entre Santo Domingo y San José de las Matas, quienes daban apoyo a esos estudiantes.

Hernández
La intervención más hilarante fue la del licenciado Joaquín Hernández, de buen contador de historias, al generar las risas y carcajadas más estentóreas de la noche cuando describió, por ejemplo, una avena llamada “la asesina”, por la dureza con que quedaba en el plato, a pesar de que se pusiera boca abajo y no se caía.
Joaquín Hernández narró las situaciones que se producían en la hora pico de las siete de la mañana para usar el baño, que dotado de un sólo inodoro y un lavamanos tenía que ser usado por cuatro o cinco estudiantes simultáneamente, lo que generaba dificultades en algunos para realizar los actos propios de ese lugar.
Indicó que en la casa, por razones de economía, no se servía desayuno o café, por lo que cada quien tenía que procurarse algo para calmar el estómago en las primeras horas del día.
Hernández, gerente de la Cooperativa San José desde hace 12 años, narra el sacrificio humano que supuso el mantenimiento de la residencia estudiantil de los muchachos de Las Matas.

Piero Espinal
El compilador del libro, quien agradeció el apoyo de la Cooperativa San José para publicarlo, destacó que el título Restauración 108 Altos, lo aportó Juan Carlos Jáquez, quien se lo sugirió en uno de los viajes que compartieron hacia Santo Domingo en procura de los datos y documentos para recrear la experiencia.
Dijo que en la residencia se estableció una directiva que creó un sistema de organización y disciplina, que rendía informes financieros trimestrales, que organizaban encuentros estudiantiles en los que participaron expositores como Hamlet Hermann, Vicente Bengoa, Gisela Concepción y  con actuaciones artísticas de Xiomara Fortuna, la Familia André, Claudio Cohen, Omar Franco, entre otros.

Los precursores
Refiere Piero Espinal en su historia que la Asociación fue fundada en 1967 por parte de un grupo de estudiantes que terminaban el bachillerato y entre los cuales estaban  Juan Rafael Sánchez Bisonó, Ramón Olivo, Pedro Rodríguez, Miguel Ureña,  Olga Luciano, Casilda Espinal, José Salcedo, Tavo Jáquez,  Germán Goris, y otros.
Los primeros residentes en la casa estudiantil fueron  Eligio Jáquez,  Diógenes Cerda, José Zarzuela Pérez, Juan Francisco Bisonó, Germán Goris, Sebastián Rodríguez, René Jáquez,  Virgilio Arán, Miguel Rodríguez, Gustavo Jáquez, Papito Rodríguez, y Federico Montalvo.




Universitarios de San José de las Matas

Por Rafael Escotto

¡Mi hijo no es comunista! Así exclamó una madre de San José de las Matas que tenía uno de sus hijos estudiando en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). En otras geografías políticas también se oyeron defensas similares. En aquel momento de la llamada Guerra Fría el líder del Movimiento de los Derechos Civiles de los Estados Unidos, el pastor de la iglesia bautista Martin Luther King, respondía públicamente en una entrevista contra una acusación de supuesto comunista que se le hacía en 1961: “que había tantos comunistas en su movimiento de libertades como esquimales en Florida”.
La segunda mitad del siglo XX estuvo matizada por la confrontación ideológica que comenzó en 1945 hasta la caída del Muro de Berlín en 1989 y el golpe de Estado en la URSS (1991), que originó la lucha entre el capitalismo occidental y el bloque oriental comunista dirigido por la Unión Soviética.
“¡Mi hijo no es delincuente!” Vociferaban amargamente otras madres de los estudiantes materos quienes con grandes sacrificios económicos enviaban a sus hijos a estudiar una carrera en la entonces conflictiva UASD, en aquel odioso y sangriento período de los años 70, conocido como los Doce Años de Balaguer, etapa que tuvo como propósito fatídico el desmembramiento y aniquilamiento de los movimientos y grupos sociales por medios represivos encabezados por grupos paramilitares.
Bajo ese estado de represión y de acoso sociales de los años 1970 al 1990 y, sobre todo, teniendo que sobrellevar el tener que vivir amontonados en una “pensión” de la Zona Colonial con escasos recursos económicos y con exigua alimentación, para estos estudiantes del "interior" hacerse de una carrera en tales condiciones significaba más que una tragedia: una verdadera desgracia. A pesar de todas las vicisitudes y contrariedades encontradas por aquellos indigentes estudiantes vale la pena decir como Catón: “Amargas son las raíces del estudio, pero los frutos son dulces”.
Cuantas experiencias fuertes encontramos en el análisis introductorio de una obra que ha sido puesta en mis manos por el doctor Piero Espinal Estévez, editor de la misma, titulada Restauración 108 Altos, la cual tiene como subtítulo Memorias de la Asociación de Estudiantes Universitarios de San José de las Matas y que fue auspiciada por la Cooperativa San José. Ese afán enérgico del vigor, del espíritu y de la actividad del ánimo que desarrollaron los estudiantes materos para conseguir su objetivo profesional sin quejarse merece ser coronado con una frase de Santa Teresa de Jesús: “Hay que agotar todos los esfuerzos antes de quejarse”.
¡Y cuántas razones pudieron haber esgrimido estos sufridos estudiantes quienes para poder subsistir y graduarse de alguna profesión debieron organizarse en una asociación que muy bien pudo haberse llamado "asociación de la miseria por la dignidad estudiantil"! No obstante a ese terrible vía crucis me parece oírles parafrasear una frase de la Madre Teresa de Calcuta que no está en labios de los estudiantes de hoy: “Nuestros sufrimientos son caricias bondadosas de Dios, llamándonos para que nos volvamos a Él y para hacernos reconocer que no somos nosotros los que controlamos nuestras vidas, sino que es Dios quien tiene el control y podemos confiar plenamente en Él”.
Estos estudiantes de San José de las Matas ni fueron nunca comunistas y más lejos estuvo en alguno de ellos ser delincuente. Pero el régimen imperante en aquella época necesitaba encontrar comunistas y delincuentes en una juventud provinciana que le permitiera exhibir que estaba matando comunistas para su gloria política. Pero estos muchachos parece que escucharon al actor y director mexicano-estadounidense e intérprete de la serie de televisión Miami Vice, Edward James Olmos, cuando dijo que: “La educación es la vacuna contra la violencia”.
La solidaridad es un atributo que sobresale entre los materos y esta característica nunca se hizo esperar cuando se trataba de fomentar el estudio y honrar el sacrificio de la juventud. Basándose en estas dos cualidades: estudio y honra, fue que los señores Diógenes Guzmán y don Arsenio Ureña, ya fallecidos, José Ureña, Manuel Santelises, Chelo Herrera y Lucky Jáquez, entre otros, contribuyeron en los momentos más difíciles con sus aportes, haciéndole la vida a estos jóvenes en la ciudad capital menos miserables.
Son pocos los estudiantes de este tiempo que aguantan tanta crisis y martirios para estudiar y luego de obtenida una titularidad académica servirle a su patria con honor olvidando las estrecheces y las persecuciones políticas injustas que se vieron obligados a vivir.
Leyendo el texto y los distintos episodios que en él se narran uno se pregunta si nuestros estudiantes de hoy, con las comodidades existentes y las exigencias que les hacen a sus padres para poder estudiar, tendrían la entereza que tuvieron los estudiantes de San José de las Matas para estudiar y aun bajo condiciones difíciles obtener notas sobresalientes.

El autor es abogado

lunes, 25 de febrero de 2013

Memorias de los universitarios
















El sábado 16 de febrero de 2013 se realizó en el auditorio Don Luis Bisonó, del edificio Carlos Guillot, de la Cooperativa San José, un encuentro con exmiembros de la Asociación de Estudiantes Universitarios de San José de las Matas residentes en Santo Domingo y a la vez se puso en circulación el libro Restauración 108 Altos. Memorias de la Asociación de Estudiantes Universitarios de San José de las Matas, editado por el Dr. Piero Espinal Estévez y auspiciado por la Cooperativa San José.
El acto dio inicio con las palabras del Lic. José Abelardo Estévez, Presidente de la Cooperativa, quien destacó la importancia de preservar la memoria histórica de nuestro pueblo y más aún de un grupo de estudiantes que con enormes sacrificios lograron ser profesionales y brindaron mucha cultura a San José de las Matas.
El libro fue presentado por el Lic. Joaquín Hernández, exmiembro de la Asociación y gerente general de la Cooperativa. Con un lenguaje llano y ameno destacó el contenido del libro y narró interioridades de la casa estudiantil con anécdotas que sacaron carcajadas al numeroso público que abarrotó el auditorio.
El Dr. Piero Espinal Estévez, editor del libro, explicó cómo se realizó este trabajo de compilación y dio lectura al texto de introducción del libro, el cual describe a San José de las Matas a finales de los 60, época en que los estudiantes llegaron a Santo Domingo a estudiar en la UASD. Un pueblo que tenía pocos medios de transporte y otras limitaciones nos da la idea que ir a Santiago o a la Capital era prácticamente un acontecimiento. Situaciones políticas nacionales e internacionales como la Guerra Fría o el período de los doce años de Balaguer repercutieron mucho en la vida estudiantil de nuestros compueblanos.
El Dr. José Goris y el Ing. Luis Eduardo Peralta, exsecretarios generales de la Asociación, se dirigieron al público expresando su satisfacción de haber pertenecido a esa institución y agradeciendo eternamente los beneficios que obtuvieron de ella. Sus palabras fueron contundentes y exhortativas a los actuales estudiantes universitarios, que estaban presentes, para que tomen el ejemplo y se superen como lo hicieron sus antecesores.
El periodista José Rafael Sosa, del periódico El Nacional, se dirigió al público impresionado por lo que había leído y escuchado en el acto. Señaló que esta publicación no tiene precedentes en el país.
Al final se le hizo un homenaje a los choferes Chepe Lantigua y Pablo Vargas, quienes ayudaron mucho a los estudiantes en los duros momentos que éstos tuvieron que soportar.
El libro contiene la membresía completa de los estudiantes desde 1970 a 1990, las directivas, documentos como estatutos y actas, fotografías, una selección del periódico El Fuerte y anécdotas.

(Fotografías tomadas por Luis Bautista y William Reyes)

domingo, 27 de enero de 2013

Encuentro de exmiembros de la Asociación de Estudiantes de San José de las Matas residentes en Santo Domingo y puesta en circulación de sus memorias


El sábado 16 de febrero se realizará un fraternal encuentro entre los exmiembros de la Asociación de Estudiantes de San José de las Matas residentes en Santo Domingo y se pondrá en circulación un libro que recoge sus memorias.
La casa estudiantil estaba en la calle Restauración No. 108 en la Zona Colonial.
La Asociación se fundó en 1970 y duró unos 20 años de actividad ininterrumpida en pro del desarrollo educativo y cultural de la juventud de San José de las Matas.





domingo, 16 de diciembre de 2012

DOS NUEVOS LIBROS EN SAN JOSÉ DE LAS MATAS

Dos nuevas obras fueron puestas en circulación en San José de las Matas y ambas fueron auspiciadas por la Cooperativa San José y estuvieron bajo el cuidado de edición del Dr. Piero Espinal Estévez.
La primera es El jinete más allá de la muerte, de la Lic. Zeneida Rodríguez, una selección de cuentos cortos, la mayoría basados en hechos reales. Fue puesta en circulación el 15 de noviembre de 2012.
La segunda obra es Espinosa y Moscoso. Dos columnas de la Iglesia en San José de las Matas, del padre Pedro Alejandro Batista, una importantísima compilación de documentos sobre la vida de los presbíteros José Eugenio Espinosa Azcona (1799-1882) y Manuel de Jesús Moscoso Rodríguez (1861-1917). Fue puesta en circulación el 1 de diciembre de 2012.



La Cooperativa San José continúa aportando recursos para convertir a San José de las Matas en uno de los pueblos con mayor acervo cultural, en este caso la bibliografía.
(Fotos: Luis Bautista y William Reyes)

lunes, 3 de diciembre de 2012

80 años de las bodas de Porfirio Rubirosa y Flor de Oro Trujillo en San José de las Matas







El sábado 3 de diciembre de 1932 los habitantes de San José de las Matas fueron testigos de un acontecimiento sin precedentes en el pueblo: las elegantes bodas de Porfirio Rubirosa y Flor de Oro Trujillo. Fue un acontecimiento apoteósico. Se reunió lo más selecto de la sociedad dominicana, las más altas autoridades civiles, militares, eclesiásticas y diplomáticas del país.
Porfirio Enrique Rubirosa Ariza, de 24 años de edad, de San Francisco de Macorís, futuro playboy de fama mundial. Flor de Oro Trujillo Ledesma, de 17 años, hija mimada del general Trujillo Molina.
Las bodas se realizaron a las 4:30 de la tarde en la mansión veraniega de Truji­llo, primero por lo civil, efectuándolo el señor Francisco Rodríguez Liriano (Panchito), juez civil del pueblo. Luego el cortejo nupcial se trasladó a la iglesia parroquial donde monseñor Adolfo Alejandro Nouel, Arzobispo de Santo Domingo, impartió la bendición a la pareja.
El enlace fue apadrinado por el general Trujillo, Bienvenida Ricardo, Primera Dama de la República; Hans Frederich Arthur Schoen­feld, Enviado Extraordinario y Minis­tro Plenipotenciario de los Estados Unidos, y por su esposa Mrs. Schoenfeld.
Desde la iglesia el cortejo se dirigió nuevamente a la Mansión, desafiando un fuerte aguacero que caía sobre el pueblo en esos momentos. Según las personas que presenciaron ese acontecimiento dicen que corría por las calles agua coloreada, debido a la tinta que desprendían miles de guirnaldas de papel crepé, que se usaron para decorar las principales calles del pueblo.

El acta de matrimonio se encuentra en la Oficina Parroquial de San José de las Matas, en el Libro No. 8, folio No. 158, Acta No. 303, la cual reza así:

Yo, Ignacio Quirino Alba, Cura Párroco de San José de las Matas, certifico que el día tres del mes de diciembre del año mil novecientos treinta y dos efectuóse el matrimonio que in facie Eclesiae contrajeron el señor Porfirio Enrique Rubirosa, soltero, dominicano, de veinticuatro años de edad, hijo legítimo de Pedro María Rubirosa, ya difunto, y Ana Antonia Ariza, y la señorita Flor de Oro Trujillo, de diez y siete años de edad, hija legítima del General Rafael Leonidas Trujillo Molina, Presidente Constitucional de la República, y Aminta Ledesma.
Dicho acto fue bendecido por Su Eminencia el Dr. Adolfo A. Nouel, Arzobispo de Santo Domingo, siendo testigos entre muchos Su Excelencia el Sr. Rafael L. Trujillo, Hans Frederich Arthur Schoenfeld, Jacinto B. Peynado, Virgilio Trujillo y Rafael P. Pichardo.
Para que conste firmo aquí.

La Opinión, diario de Santo Domingo desaparecido en 1939, publicó la crónica de este magno evento en su edición del día 5 de diciembre, la que transcribimos a continuación:

Constituyeron un acto social esplendoroso las bodas de los jóvenes Rubirosa-Trujillo

Distinguidas personalidades de toda la República asistieron a esta ceremonia nupcial de lineamientos aristocráticos

El Presidente Trujillo y la Primera Dama de la República, el Mi­nistro Schoenfeld y su distinguida consorte apadrinaron la feliz unión

En un maravilloso paraje de trópico, sinfonía de luz, de colores y de aromas, que es como decir balada de amor, en San José de las Matas, la eglógica Villa de los Pinares, prestigiada con la residencia temporal del Primer Magistrado de la Nación y de la Primera Dama de la República.
Allí, donde canta Natura su himno de triunfo en la deslumbradora exuberancia tropical, celebráronse la última tarde sabática las regias bo­das del joven y caballeroso clubman, señor Porfirio Rubirosa, Secretario de Primera Clase de la Representación Diplomática de nuestro país ante la Corte de St. James, perteneciente a una significada familia dominica­na e hijo del fenecido general y diplomático, don Pedro María Rubiro­sa, con la gentilísima y encantadora señorita Flor de Oro Trujillo, toda hecha de delicadezas y aromas, flor por su nombre perfumado y por los madrigalescos encantos que en ella florecen, hija mimada del Jefe del Estado, General Rafael Leonidas Trujillo Molina, en cuya espléndida mansión veraniega ha tenido efecto este acto matrimonial de la mayor resonancia y en el cual se han congregado representaciones de cuanto vale y significa en todos los sectores de la vida nacional.
De todo el país concurrieron prestantes caballeros y distinguidas da­mas que hicieron su parada en Santiago, ciudad ésta de donde salieron a medio día para estar a la hora indicada en aquel sitio delicioso que es San José de las Matas. San José de las Matas, que aquella tarde iba a perfumarse con las aromas nupciales de las bodas más suntuosas que ha registrado este año de 1932 en nuestro país.
Cuatro y media de la tarde. La mansión veraniega del Presidente Trujillo y de la Primera Dama de la República, doña Bienvenida Ricar­do de Trujillo, luce magnífica de buen gusto en artísticos adornos para la celebración de estas bodas de la fina y exquisita Flor de Oro. Flor de Oro, que es poema de todas las delicadezas, verso de madrigal y que lleva en sus ojos todo el caudal de luz embriagante de nuestras maravillosas mañanitas. Guirnaldas, símbolo de triunfo, símbolo de alegría y felici­dad, de juventud y de amor adornaban el salón principal de la mansión donde se iba a celebrar la ceremonia.
En un extremo de la sala improvisóse una presidencia del acto y allí, sobre una especie de retablo, ocuparon asiento la novia, que lucía una bellísima toilette principesca, y el novio, correcto y distinguido, y junto a ellos los padrinos y testigos.
Don Alejandro Amable Nadal, que siempre sabe dar una nota chic, leyó, a nombre del Oficial Civil, el acta, que fue signada por los testigos y después por el funcionario encargado de legalizar el acto.
Apadrinaban las bodas el Primer Magistrado de la Nación, Gene­ral Rafael Leonidas Trujillo Molina y la elegante Primera Dama de la República, doña Bienvenida Ricardo de Trujillo, esposa del señor Presi­dente, y el señor Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de los Estados Unidos ante nuestro Gobierno, Mr. Hans Frederick Arthur Schoenfeld, y la distinguida Mrs. Schoenfeld. Signaron como testigos el acta el señor Secretario de Estado de lo Interior, Policía, Guerra y Marina, don Virgilio Trujillo Molina; el de la Presidencia, Lic. Jacinto B. Peynado; el de Relaciones Exteriores, Dr. Max Henríquez Ureña; el de Hacienda, don R. Paíno Pichardo; el de Agricultura y Comercio, don R. César Tolentino; el de Trabajo y Comunicaciones, don Teódulo Pina Chevalier y el de Sanidad, Beneficiencia y Obras Públicas, don Agustín Aristy; don José Trujillo Valdez, abuelo de la novia y Diputado al Congreso Nacional; Dr. José Dolores Mejía, ex Secretario de Estado y Diputado al Congreso Nacional; General Ramón Vásquez Rivera, Co­mandante en Jefe del Ejército Nacional; Coronel José García, Segundo Jefe del Ejército Nacional; Dr. Francisco E. Benzo, Médico Particular del Jefe del Estado, Supervisor General de Hospitales y Director de la clínica Padre Billini; Teniente Coronel Federico Fiallo, del Ejército Na­cional; Teniente Coronel Dr. Medrano, Director del Cuerpo Médico del Ejército Nacional; Capitán Héctor B. Trujillo, del Ejército Nacional, ex Agregado Militar en las Legaciones de la República en Francia, España, Italia, Bélgica y Suiza; Gilberto Sánchez Lustrino, cuñado del novio y prestante intelectual y abogado capitaleño; General José Estrella, Go­bernador de Santiago; don José María Bonetti Burgos, Sub Secretario de Estado de la Presidencia; don Ramón Saviñón Lluberes, Administrador de la Lotería Nacional; Coronel Pedro Estrella, Jefe del Cuerpo de Ayu­dantes del señor Presidente de la República; Lic. Manuel A. Peña Batlle, ex Presidente de la Comisión Dominicana Delimitadora de Fronteras y destacado intelectual capitaleño; Jean Morlet, distinguido elemento de la colonia francesa en esta capital, y Charles de Mondesert, otro sig­nificado miembro de la colonia francesa en esta capital y consejero del Comercio Exterior de Francia.
Verificado el acto civil, los novios, acompañados de los padrinos y de algunos de los testigos, los concurrentes no pudieron acompañarlos todos por las imposibilidades que oponía el camino se dirigieron a la iglesia del simpático poblado, que dista unos dos kilómetros de la man­sión veraniega del Presidente Trujillo y de su amorosa esposa, la Primera Dama de la República, doña Bienvenida Ricardo de Trujillo, y allí, la voz solemne de Monseñor Nouel, el Ilustre Pastor Dominicano, Ex Pre­sidente de la República, Conde Romano, etc., bendijo, con la bendición de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, las felices bodas de Porfirio Rubirosa y Flor de Oro Trujillo.
Y de nuevo en la mansión presidencial de Las Matas, que estaba en esta tarde que recoge las bodas más suntuosas y más aristocráticas vistas por mucho tiempo en nuestro país, inundada toda de distinción y de elegancia, perfumada de juventud y de belleza, la distinción y la elegancia, la juventud y la belleza que se reúnen en la feliz pareja que une sus corazones y hace de ellos un solo corazón bajo el velo del amor, cubiertos de ilusiones, de dichas, de promesas.
Burbujeó el champagne. Cada boca fue una bendición para la pare­ja. Cada sorbo un deseo de felicidad para ellos.
La sala estaba toda llena de luz y de belleza. Damas aristocráticas que lucían espléndidos atavíos como homenaje a Flor de Oro. Significados caballeros acompañábanlas. Y para todos la atención fina de doña Bien­venida Ricardo de Trujillo, que es una gran dama en toda la acepción de la frase.

jueves, 25 de octubre de 2012

PUESTA EN CIRCULACIÓN DE LOS ESCRITOS DE RAFAEL VIDAL

El viernes 12 de octubre se celebró el magno evento de puesta en circulación del libro Rafael Vidal. Medio siglo de historia, editado por Piero Espinal Estévez.
Este libro salió a la luz gracias al esfuerzo tesonero de Ana Antonia Vidal, nieta de Rafael Vidal, quien desde hace mucho tiempo deseaba hacer esto una realidad.
Casi todos los periódicos de circulación nacional y medios digitales publicaron reseñas sobre esta importante actividad cultural y social.

El libro consta de 896 páginas y tres cuadernillos de fotos de 16 páginas cada uno.
El contenido es el siguiente:

Introducción, por la Lic. Ana Antonia Vidal
Prólogo, por el Dr. Rafael Vidal Martínez

ALREDEDOR DE LA EXPOSICIÓN. Este es el título de la crónica oficial de la Exposición Regional de Santiago, celebrada del 30 de marzo al 15 de abril de 1918. Rafael Vidal, magistralmente, cubrió todos los eventos allí realizados.

PERFIL DE LA HORA. Fue la columna más conocida de Rafael Vidal Torres, publicada en El Diario en el período 1920-1924. Los temas tratados son en contra de la Intervención Militar Norteamericana y de la política imperante en el momento.

ESCUDO DE RESISTENCIA. Título de tres artículos publicados en El Diario en mayo-junio de 1921 contra la Intervención Militar Norteamericana.

HORAS CAPITALEÑAS. 8 artículos escritos por Vidal sobre sus viajes a la capital dominicana en 1923-1924, donde reseña el ambiente político y social de la época.

AL MARGEN DE LA FRONTERA. Diario escrito por Vidal sobre un viaje a la frontera domínico-haitiana que realizó junto a una comisión creada por el presidente Horacio Vásquez para que le rindieran un informe sobre el estado de los pueblos fronterizos. Fue publicado en el Listín Diario en 1925.

LAS BATALLAS DOMINICANAS JUZGADAS A TRAVÉS DEL TIEMPO Y DE LA HISTORIA. Fue una serie de artículos escritos por Vidal en La Revista, órgano de difusión de la Policía Nacional Dominicana, en 1926 y 1927. Vidal era el director de dicho medio.

PRÓLOGO. Prólogo al libro Historia de la Restauración, de Pedro María Archambault, publicado por la Libraire Technique et Economique en 1938.

ARTÍCULOS. 79 artículos escritos por Rafael Vidal Torres entre 1917 y 1977 en El Diario, La Información, Listín Diario, La Nación y El Caribe.
Los temas son diversos, donde predomina la política y la cultura.

CONFERENCIAS. 4 conferencias en las que los temas tratados son la política, economía e historia.

DISCURSOS. Rafael Vidal Torres, además de excelente escritor fue un gran exponente de la oratoria. Aquí transcribimos 16 discursos escritos y pronunciados por él. También la cultura, política, economía e historia son tratadas magistralmente en sus discursos.

EDITORIALES. Reproducimos los 36 editoriales escritos por Rafael Vidal en El Diario. Los 14 publicados en La Revista y una selección de la vasta cantidad de editoriales que escribió en La Nación durante los casi cuatro años que fungió como director.

CARTAS. Escritas por Rafael Vidal y publicadas en El Diario y encontradas en su archivo personal.

INÉDITOS. 3 artículos y un prólogo encontrados en el archivo personal de Vidal y que no lo vimos publicados en ningún medio.

LOS PERIÓDICOS Y LOS LIBROS HABLAN DE RAFAEL VIDAL. Semblanzas y artículos que varios escritores publicaron sobre Rafael Vidal. Entre éstos se destacan Germán Soriano, Víctor Medina Benet, Luis Enrique Franco, Germán Ornes Coiscou, Bernardo Vega, Joaquín Balaguer, Luis Peguero Moscoso, Salomón Sanz y Ángela Peña.

NOTICIAS SOBRE RAFAEL VIDAL EN LA PRENSA NACIONAL.  89 notas cortas publicadas en El Diario, La Información, Listín Diario, La Nación y El Caribe.

DIÁLOGO CON RAFAEL VIDAL TORRES. El 3 de junio de 1982 se celebró un conversatorio con Rafael Vidal Torres en el Museo de Historia y Geografía, de Santo Domingo, donde se trató el tema del movimiento cívico del 23 de febrero de 1930.
Este texto íntegro lo encontramos en el archivo de Rafael Vidal en su residencia de Pontezuela.